El fenómeno de la llegada de menores extranjeros no acompañados sigue al alza con unos registros que están desbordando al Servicio del Infancia del Instituto de Bienestar Social (IFBS). Según ha podido saber EL CORREO, ya son 120 los jóvenes inmigrantes que se encuentran bajo el paraguas foral, el número más alto de la historia de la provincia -a finales de 2007, sólo había 20, y el pasado diciembre, un centenar-. Todo ello, en puertas del verano, una época en la que se registran los mayores picos.