Red Solidaria de Vitoria-Gasteiz
SOS Racismo denunció ayer en Vitoria la situación de “vulnerabilidad” que padecen los trabajadores inmigrantes ante la crisis. La entidad y el sindicato ESK criticaron ayer que el colectivo, dado que ostenta los peores contratos “si es que los tienen” y carece del apoyo familiar y de amistades que por ejemplo tienen los nacionales, es uno de los más afectados por la actual situación económica. Por ello, pidieron a las instituciones un esfuerzo para evitar que las dificultades de los extranjeros provoquen su exclusión social.
La tasa de paro de los inmigrantes en Euskadi se ha situado, según los datos que maneja ESK, en un 10,52%. La portavoz sindical Tania Cañas recordó, además, que los inmigrantes a menudo cuentan con los peores contratos y unas condiciones, cuando menos, delicadas, puesto que por su falta de apoyo familiar la vulnerabilidad laboral está asociada a una vulnerabilidad social.
El triste “ejemplo” de esta situación, como recordó la representante de SOS Racismo Rosa Ortiz, ha sido el caso de A.M., un hombre de nacionalidad marroquí que, al quedar en el paro y no poder hacer frente a sus deudas, intentó suicidarse el pasado 30 de junio lanzándose por el hueco de la escalera. Este suceso llama la atención, además, por que el afectado es padre de tres niñas menores, trabajador cualificado -tornero mecánico y afiliado a ESK- y lleva más de 20 años afincado en la capital alavesa. Sin embargo, decidió acabar con su vida asfixiado porque, al verse en el paro y con mensualidades atrasadas en su casa de alquiler, el Servicio Vasco de Vivienda inició el proceso de desahucio.
“falta sensibilidad” “Es lamentable. Las instituciones se han blindado ante la situación de estas víctimas de la crisis y convierten los problemas de un panorama económico global en una responsabilidad individual. Falta sensibilidad política”, sostuvo con dureza el portavoz de SOS Racismo en Álava, Fede García.
Fuentes del Gobierno Vasco, mientras, precisaron ayer que Etxebide desconocía ciertos datos del afectado cuando se dio luz verde a su desahucio. Desde Lakua insistieron en que, ante la falta de respuesta de A.M. a sus intentos de establecer contacto, se ignoraba que fuera padre de tres niñas, algo por lo que se podía haber reducido el pago de la renta de la vivienda o haber barajado la posibilidad de acceder a ayudas sociales. Las mismas fuentes aseguraron que cada caso se estudia individualmente para evitar situaciones tan dramáticas como ésta.
A.M. lleva más de un mes ingresado en el ala de Psiquiatría de un hospital y su situación ha mejorado levemente. Sufre daños graves de los que, según apuntaron desde SOS Racismo, no se recuperará al 100%, por lo que posiblemente quede discapacitado. La familia, mientras, vive ahora de las ayudas y está pendiente de recibir otras medidas sociales. Etxebide ha frenado el desahucio.
Somos un conjunto de personas y colectivos, que vivimos en Vitoria-Gasteiz, y nos organizamos para actuar contra los efectos de la llamada Directiva Comunitaria de Retorno, popularmente conocida como "directiva de la verguenza".
Juantxu Oscoz
agosto 3rd, 2009 el día 11:42
Es lamentable que se llegue a estas situaciones y además por puro desconocimiento por las dos partes más interesadas. Es cierto que no se entiende que estando afiliado a ESK no consultase con alguien, triste pero cierto lo que demuestra el nivel que les llega de información. Pero peor es lo de Etxebide y más depart. ya que no se puede creer que desconocieran totalmente su situación personal y familiar y aún siendo así nos les quita culpa pues su deber y protocolo parece que se lo concreta y obliga. Lamentable de verdad ¡y sól estamos empezando! Va a ser tremendo con lo que se avecina y – seguro aunque digan lko contrario – nos va a llegar. Esto nos obliga a estar mucho más cerca – si cabe – de todos ellos. Un fuerte abrazo y ánimos. Juantxu