Red Solidaria de Vitoria-Gasteiz
Correo La comunidad árabe y el Ayuntamiento retomarán en septiembre el viejo proyecto, aparcado desde hace 5 años
Una de las asignaturas pendientes es la construcción en Vitoria de un ‘mkbara’ o cementerio árabe adaptado a los ritos de esta comunidad, un espacio que reclaman desde hace varios años y que el Ayuntamiento abordó hace casi un lustro sin alcanzar ningún acuerdo. En otoño, el asunto volverá a ponerse sobre la mesa.
La reciente inauguración de un camposanto musulmán en el municipio vizcaíno de Derio -se abrió en octubre de 2008 dentro de la necrópolis cristiana ya existente- parece haber dado el empujón definitivo al proyecto alavés. «Como conseguimos el convenio en Bilbao, el Ayuntamiento de Vitoria se puso en contacto con nosotros para ver qué podíamos hacer», explica Ahmed El Hanafy, presidente de la Unión de Comunidades Islámicas del País Vasco. La próxima reunión podría poner punto final a un debate cuyo último capítulo arrancó en 2004. La propuesta de habilitar una zona para los entierros islamistas surgió entonces del grupo municipal del PNV, que recogió la demanda de esta comunidad de poseer un área específica en El Salvador. «Podría ser una parcela exclusiva o estar dentro del propio cementerio», matiza ahora El Hanafy. Aquella primera petición parecía contar con todo a su favor para salir adelante pues el Gobierno vasco acababa de aprobar el nuevo reglamento de sanidad mortuoria que eliminaba ciertas trabas sanitarias y medioambientales para la creación del camposanto. Todos los partidos, salvo el PP, entonces al frente del Consistorio, apoyaron la idea aunque tampoco obtuvo frutos.
Las primeras conversaciones sobre este proyecto se remontan, en realidad, a finales de los noventa cuando el Ayuntamiento vitoriano destinó mil metros cuadrados en El Salvador para este fin. Dos años después se retomó el debate, pero volvió a caer en saco roto.
«No estamos hablando de inmigrantes, sino de las nuevas generaciones, de musulmanes vitorianos que quieren tener un enterramiento islámico», concluye El Hanafy.
¿Somos todos iguales? es un comentario del periodista vitoriano Raul Arkaia
Somos un conjunto de personas y colectivos, que vivimos en Vitoria-Gasteiz, y nos organizamos para actuar contra los efectos de la llamada Directiva Comunitaria de Retorno, popularmente conocida como "directiva de la verguenza".
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