El último año ha crecido algo la tolerancia hacia los aspectos culturales de los inmigrantes, pero ha aumentado mucho más el porcentaje de los que piensan que la llegada de personas foráneas perjudica la seguridad ciudadana, que pasan de un 48,3 a un 57%, o de aquellos que creen que la presencia de inmigrantes dificulta el acceso a las ayudas sociales, que pasan de un 41,6 a un 49%.
La población vasca tiene un buen concepto de la población extranjera en términos de honradez, solidaridad, capacidad de trabajo o amabilidad, pero no en lo relativo a la igualdad de género: un 68% cree que los extranjeros son más machistas que los vascos.