Dicen que se han ido voluntariamente, pero no conozco a nadie de este mundo  que prefiera la calle a un lugar donde al menos el frío no les cale los huesos. 26 jóvenes lo han elegido, sí, la calle sin techo ni plato de comida, sin dinero ni familia, ni cuadrilla. Ni derechos, claro. La pregunta que nos hacemos es ¿Qué está pasando en “los centros de acogida” ¿susto o muerte?

Hoy hemos ido a la Diputación Foral de Álava, la mayoría de vacaciones, Maria Jesús Aguirre nos comprende y nos facilita una cita con una institución que dice, nos representa. José Luis Alonso nos ha denegado la cita, diciendo que ” ya nos llamará “. Mientras tanto aquí la vida y futuro de 26 jóvenes “mal atendidos y sin cumplir con ellos lo que la Ley permite y obliga”. Lo que sí ha hecho  y tenido tiempo de hacer esta la Diputación es poner una denuncia ante la fiscalía y la policía  por fuga de 26 menores. También denuncia a quienes estamos acogiendo a estas personas. El señor Alonso dice que “usurparmos la tutela de la Diputación”. Señor Alonso, nosotras sí tememos techo, comida, familia y cuadrilla . Y derechos, No estamos extuteladas. Aquí estamos, en el mismo suelo. Y nuestra solidaridad no es un delito. Su ilegalidad sí lo es: Cumpla con la Ley de Extranjería, la tutela de estos jóvenes sin más vejaciones es su deber, señor Alonso. El acompañamiento nuestra obligación moral.

Animamos a los colectivos, asociaciones y personas  para que se sumen a esta acogida ética provocada por la extutelación institucional.