La diputada alavesa de Política Social, Covadonga Solaguren, ha preferido aclarar a puerta cerrada a los grupos junteros los detalles de la fuga de 26 menores tutelados por la institución foral. De esta forma, los periodistas no han podido conocer la posición oficial sobre la situación de los jóvenes acogidos tras las denuncias de éstos de que la Diputación les negaba el certificado de tutela, imprescindible para lograr el permiso de residencia.

La mayoría de ellos decidieron regresar al centro de acogida, aunque, según SOS Racismo, uno de ellos nunca regresó sin que, en la actualidad, se conozca su paradero. Tanto la Fiscalía de Álava como el Ararteko investigan ya la situación de los centros forales. Esta ONG asegura que el trato prestado por los trabajadores sociales no ha sido el mejor, a pesar de que reconoce que han podido surgir “roces” en la convivencia.