La Federación de Inmigrantes y Refugiados de Álava ha denunciado hoy la “cacería de brujas” que se produce en los últimos tiempos en este territorio, con la sistemática petición de documentación a los inmigrantes e incluso su traslado a las comisarías, lo que supone “una clara violación de los derechos humanos”.
Esta Federación ha explicado en un comunicado que el pasado 22 de marzo un afiliado de una asociación de inmigrantes fue detenido por la Policía Local ya que no llevaba documentación, por lo que fue trasladado a las dependencias que el área de Extranjería del Cuerpo Nacional de Policía tiene en Betoño.
La Federación relata otros casos ocurridos a lo largo del mes de marzo en los que la Ertzaintza pidió documentación a jóvenes “de piel morena y con rasgos de extranjeros” en distintos puntos de Vitoria.
A juicio de la Coordinadora KIRA se está produciendo una “acelerada aplicación de la Ley de Extranjería 02/2009″, cuya interpretación por parte de la Policía se traduce en “detenciones”, reclamación de documentación y en tramitar con rapidez expedientes de expulsión.
“No queremos que se aplique la llamada ‘directiva del retorno’, ya que las personas detenidas e indocumentadas, sus abogados e incluso los jueces, no tienen conocimiento de estas detenciones arbitrarias, ni siquiera de las propias expulsiones”, señala KIRA.
La Federación denuncia además que con esta aplicación de la legislación se trata de identificar a la migración “con un problema” y a la situación de irregularidad “con un delito”, lo que “genera subliminalmente una serie de estereotipos” que incentivan “la discriminación, la xenofobia y el racismo”.
Piden por ello que la presencia de los distintos cuerpos policiales en las calles sea “proactiva” y no “represiva”, y que “ayuden a crear un ambiente cordial y de interculturalidad”.
La federación ha dado a conocer esta situación al Ararteko, a los distintos partidos políticos de Álava, a los concejales del Ayuntamiento de Vitoria, así como a sindicatos y asociaciones.