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Los extranjeros no comunitarios con autorización de residencia – personas con trabajo y sus familias – aumentan en Euskadi, a pesar de la crisis, mientras que su número se reduce en el resto del Estado. Es la conclusión del último informe presentado por el Observatorio Permanente de la Inmigración, dependiente del Ministerio de Trabajo, según el cual el colectivo de inmigrantes venidos de fuera de la Unión Europea aumentó un 3,85% en septiembre pasado, hasta alcanzar las 64.382 personas. En cambio, en toda España retrocede un 6,49%, situándose en 2.395.704 personas.

Estas cifras parecen confirmar las previsiones de que la tasa de inmigración de Euskadi, que actualmente asciende al 6%, aumentará hasta el 10% en los próximos años, a pesar de la crisis. Según los expertos, los trabajadores extranjeros están llegando en forma de ‘goteo’, no tanto desde sus propios países, sino de otras comunidades autónomas que han sido golpeadas con más fuerza por la caída general de la actividad económica.

Según el Observatorio Permanente de la Inmigración, la mayoría de los no comunitarios establecidos en situación legal en el País Vasco residen en Vizcaya (29.368), seguida de Guipúzcoa (18.152) y Álava (16.862). Entre los comunitarios, colectivo que incluye al contingente de rumanos – el más numeroso en Euskadi – asciende a 47.366 inmigrantes. Prácticamente la mitad de ellos (24.057) se concentra en territorio vizcaíno, mientras que otros 15.548 reside en Álava y 7.761 en Álava.

En el Estado, el 44% de los extranjeros no comunitarios con papeles en regla procede de países latinoamericanos. No obstante es ahí donde se están registrando los mayores descensos de autorizaciones de residencia, especialmente entre ecuatorianos, bolivianos, colombianos y argentinos. Otro 39% procede del continente africano, especialmente de Marruecos. Dentro de los inmigrantes comunitarios, el grupo más importante es el rumano, con 817.460 personas, seguido del británico, con 228.108.